Huelga general de yayos

Sé que para muchas personas hacer una huelga general hoy en día no es posible. Están demasiado ocupadas en mantener vivo su Twitter. Por eso es necesario hacer una huelga que tenga un impacto del mismo nivel, pero sin incluir ahí al ciudadano asalariado.

La respuesta es convocar una huelga general de yayos.

Los abuelos son el grupo social más influyente en las elecciones españolas después de las monjas que deciden su voto. Puede que el tejido laboral sea muy decisivo para la actividad normal de un país, pero la gente mayor también es responsable de la estabilidad de la economía nacional.

Una huelga de abuelos consiste en no realizar ningún consumo. Nada de ir al supermercado, nada de ir al banco, nada de ir a ver obras mientras se discute cómo arreglar el país. En este sentido, también es necesario no morirse.

Por favor, si queremos garantizar el éxito de la huelga, es importante renunciar a fallecer. Habrá que aguantar un día entero sin morirse; así conseguiremos extender la revolución hasta a las funerarias. [Si aún así algún abuelo no resiste a la muerte, su familia tendrá que presentar al menos un justificante médico]

Un día de huelga también significa quedarse mudo. No se puede hablar a nadie. Da igual el medio o la persona: la prohibición es radical y afecta a todos. El objetivo aquí es doble: primero, evitaremos usar medios de comunicación (Internet, teléfono, telégrafo). Y segundo, adultos y niños serán conscientes de la importancia social de los abuelos.

Porque la gente siempre ignora a los abuelos, pero qué se siente cuando ellos te hacen el vacío, ¿eh? A ver quién te va a poner el plato cuando llegues de trabajar. Tendrás que comerte los garbanzos crudos con una cuchara y luego dejar el filete de lomo en la terraza, a ver si con el sol ya se hace solo. Y de postre, DEPRESIÓN.

Es importante mencionar que además no se permitirá dar dinero negro a los nietos. No solo queremos parar la economía común, sino también la economía sumergida. Entre todos los yayos de España se recauda el suficiente dinero oculto como para competir contra el cártel de Medellín. Si Pablo Escobar escondía su dinero comprando obras de arte, los abuelos lo hacen con colchones y enciclopedias de Rodríguez de la Fuente.

Y volviendo al tema del consumo: nada de encender la televisión, que nos conocemos. Para entretenerse no hay que gastar electricidad, ¿o es que no aprendimos nada con la posguerra? “Sálvame” sufrirá tal bajón de audiencia y público que su título por fin hará justicia: se convertirá en un concurso donde varios primates usan el canibalismo para sobrevivir a los demás. La 1, por su parte, emitirá “Pretty Woman” varias veces.

Eso sí, el programa de Juan y Medio seguirá con normalidad debido a que disponen de un público secuestrado desde hace años, al que se provoca la risa con descargas eléctricas en los asientos. Hay gente que llegó con cuarenta años y ahora ya está cobrando la pensión, aunque esta sea de poca utilidad dado que en el plató ya les proporcionan comestibles y asistencia sanitaria.

Repito que la huelga va en serio. Nada de baile de salón, nada de aquagym. Por cierto, esto va para todos aquellos que estén en la residencia: su papel es obligar a la familia a encargarse de ellos ese día. Tendrán que quedarse en casa de uno de los hijos y así, de paso, crear una convivencia incómoda: “Papá, la abuela se ha meado en el sofá”. Venga, explícale a tu hijo lo que pagas cada mes para olvidarte de tu madre.

Sin ellos, la revolución no es posible. Porque los demás están trabajando, y no pueden estar un día sin trabajar solo para manifestarse por unas mejores condiciones laborales. Se abriría un agujero negro. Así que en vez de eso, mejor votar a Ciudadanos.

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No, en serio: Hay hambre de criptomonedas con chocolate

Pensionistas de toda España celebran con ilusión que ya han encontrado la solución al problema de las pensiones: invertir en criptomonedas. Ahora con un poco de ahorros en Bitcoins, en Ethereum y Riple, los señores mayores ya pueden olvidarse de ir al programa de Juan y Medio para calentarse en invierno.

El plan de pensiones de La Caixa es una mierda comparado con la gran rentabilidad que ofrecen estas criptomonedas. Son un negocio redondo, redondo como la burbuja que va a petar, aunque algunos afirmen que no. El creador del antivirus McAfee promete ingerir su pene si el Bitcoin no supera el millón de dólares en 2020. No es ninguna locura; acabará en la ruina y tendrá que comerse la polla para no pasar hambre.

Para quién no sepan qué es o cómo funcionan las criptomonedas, ahí va la explicación más sencilla. Es un medio de intercambio de dinero que opera únicamente en Internet dentro de una red propia descentralizada. Los pensionistas llevan implementando este sistema desde hace años: es el “no se lo digas a tu madre” digital, ya que no hay intermediarios.

Se emplea la tecnología blockchain, que consiste en que todos los usuarios de la red comparten el registro público de todas las transacciones realizadas para así ser capaces de verificar conjuntamente la operación sin la necesidad de una empresa. De esta forma las operaciones son más seguras y rápidas mediante este sistema virtual.

Y siempre hay una parte negativa: aunque en la red Bitcoin sí que existe esta transparencia de las transacciones, en otras criptomonedas hay un anonimato total que permite realizar operaciones de forma encubierta. Hay que añadir que, por su naturaleza digital y la seguridad garantizadas por equipos informáticos de gran potencia, la moneda virtual supone un alto coste energético.

Esto implica que las criptomonedas son usadas por mafias como la Camorra para manejar dinero, mientras esto implica un consumo de energía en alza que beneficia a mafias como la Endesa. No debemos dejar que el Bitcoin sirva como medio para trasladar dinero negro cuando hay alternativas ecológicas, como Bárcenas y sus Sobres Verdes de Correos.

En el caso del Bitcoin, hay una cantidad máxima de bitcoins que pueden ser creados: 21 millones de unidades monetarias. Eso lo condicionará a un ritmo de emisión progresivamente lento, dando lugar a una deflación (menor masa monetaria, mayor valor del bitcoin). En algún momento los bitcoins se repetirán más que Manuel Bartual y sus putas cajas misteriosas.

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Aunque las criptomonedas realmente consigan ser el medio de pago más seguro y rápido en el futuro, su actual valoración en los mercados no se corresponde con su actual utilidad e impacto económico (especialmente la del Bitcoin). En el gráfico de arriba vemos que, de los 500 principales gigantes del comercio online, solo una minoría acepta el Bitcoin como método de pago. Y cuando me refiero a minoría quiero decir TRES EMPRESAS, lo que equivale a la cantidad de personas que prefieren primero descargar la serie completa y luego comprar la edición en Blu-Ray.

¿Pero qué importa eso ahora? El Bitcoin es otra moneda más que necesitará su tiempo para incorporarse en nuestra vida cotidiana.

No, es broma. Lo que no es broma es que muchos se están enganchando al Bitcoin como los españoles a los churros con chocolate un domingo por la mañana: al principio apetecen mucho, pero acabas con una indigestión y un empacho brutal.

No, en serio: Hay que encargar dos palés de sentido común

Vuelve la Guerra Fría. Pero fría porque en Estados Unidos han decidido dejar el aire acondicionado puesto. ¿Es que no ven que Trump y los rusos mantienen unos propios intereses comunes?

Continuamente salen noticias de reuniones de compañeros o el mismo Trump con aristócratas o miembros del gobierno rusos y, lejos de sentenciar su conexión con Rusia, todavía se respira un ambiente de incertidumbre. ¿En serio? Trump es el Hugh Hefner de las élites rusas: sabemos que tiene muchas relaciones, pero no lo vemos tan grave porque lo hace muy a menudo.

Relacionado con esto, he visto un titular de El País sobre que los principales organismos políticos estadounidenses están poniendo la lupa sobre la trama rusa responsable de difundir bulos y propaganda en Internet para manipular la opinión pública. La investigación expone la operación realizada por una mezcla de agencias, medios, hackers y trolls. O como la llaman los rusos: la Operación Ensaladilla.

Su objetivo ha sido todo tipo de eventos en Norteamérica: las elecciones de 2016, los movimientos supermacistas y neonazis, así como las últimas protestas de los jugadores de la NFL, arrodillándose durante el himno para en respuesta a la violencia policial contra los negros en el país. Es decir, su fin es dividir la sociedad en torno a temas polémicos. ¿Y cuál es la principal arma que usan para conseguirlo?

Las fake news. Fue unas de las principales bazas del discurso de campaña de Trump, quien señaló como mentirosos a todos los medios menos a FOX News. Igual que si Rajoy solo diera validez a las noticias de 13tv. Pero mientras tanto, se creaban las verdaderas noticias falsas en redes sociales como Facebook y Twitter. Y COLÓ.

Claro que funcionaría, hombre. Y no es solo debido a que la gente no suele diferenciar una noticia real de una falsa, sino que frecuentemente las personas buscamos hechos reales que confirmen nuestras creencias más profundas, como los que piensan ciegamente que el 23-F fue un golpe de Estado de verdad.

Si contrastamos las noticias rápidamente descubriremos que aquello tan aparentemente real era en realidad era un editorial de El País. Sin embargo, los portales de fake news rebaten esta acusación argumentando que ellos publican informaciones que el resto de medios no se atreven a dar. De aquí el odio generalizado al mainstream media, el eufemismo de “rebota, rebota, y en tu culo explota” usado por Trump.

Por tanto, la influencia de Rusia se reduciría únicamente al hackeo de las elecciones presidenciales en EEUU si la sociedad tuviera un poco más de sentido común y moderación política. El problema es que esto se pierde en esos períodos de depresión económica que se esconden con movimientos nacionalistas y el rechazo a la inmigración. Si te perdiste la Segunda Guerra Mundial, tranquilo, por suerte ahora lo podrás vivir en primera persona.

 

No, en serio: Toys’R’Us es el nuevo Blockbuster

Nueva sección (a ver cuánto dura) llamada “No, en serio”, donde comento con tono satírico asuntos de actualidad con comentarios de futuro.

Empecemos por lo mejor: Toys’R’Us se declara en quiebra. Cuando pensamos en el concepto de bancarrota nos viene a la cabeza una imagen de gente desmontando una tienda, pero en este caso es diferente: solo quieren reordenar las estanterías. La compañía del sector juguetero ha decidido darse un tiempo para reestructurar la deuda. Su mensaje a los inversores viene a ser lo mismo que le sueltas tímidamente a tu novia, esperando que no le importe mucho: “Es que no tengo dinero, ¿sabes?”.

Desde hace diez años, la empresa ha sufrido varios cierres de tiendas y cambios de accionistas, y ahora es cuando por fin se va a enfrentar a los 5000 millones de dólares, un nivel de deuda altísimo, aunque comparado con la suma total de cañas que te debe tu amigo, el “Invítame a algo, joder”, la cifra resulta algo menor.

E igual que con tu amigo, que esté muy endeudado no significa que pare la fiesta, porque Toys’R’Us ha quitado importancia a la bancarrota anunciando que sus actividades en Europa seguirán con toda normalidad. Dicen que en nuestro continente “las tiendas son rentables”, y además consta como una de las empresas que controlan el 60% de la comercialización minorista de juguetes en España… según datos de 2006.

Sin embargo, hay que reconocer que es una de las marcas más importantes del sector en nuestro país, pese a que la mayoría de sus tiendas estén solo en las principales ciudades españolas y por eso solo vaya gente de capital. De hecho, su lema “Si existe, está en Toys’R’Us” es un truco publicitario para atraer más gente a sus tiendas, especialmente dirigiéndose a aquel sector de la población que hoy no se ha tomado las pastillas y necesita ir allí porque si está en Toys’R’Us entonces está más seguro de que “realmente existe, ¿NO? ¿EH? ¿A QUE SÍ?”.

Es normal que Toys’R’Us tenga dificultades para seguir haciendo negocios: se dedica a vender cosas al público infantil. Y los pequeños cambian de gustos rápidamente, sin venir a cuento. Ya sabemos lo que le pasó a Pescanova cuando intentó gustar a los niños con las “varitas de merluza”: concurso de acreedores.

Pero ante todo esto, tengo que decir una cosa a los accionistas españoles de Toys’R’Us: tranquilos, la empresa va bien en España. Va tan bien que, solo un día después del anuncio de bancarrota de la matriz americana, la empresa anunciaba la apertura de una tienda en Ponferrada (León) con la posterior publicación de ofertas de empleo para 25 personas.  Porque en Ponferrada son muy optimistas: a ellos no les importa montar un albergue para perros abandonados en la dirección Camino Del Cementerio S/N, ya que saben perfectamente que esos animales van a vivir durante mucho tiempo.

En fin, que Toys’R’Us no resulta ser más que el equivalente a nuestros días de los videoclubs Blockbuster: empresa famosa en Estados Unidos, conocida aquí solo por gente de capital, que se va a pique por culpa de Internet. En el caso de Toys’R’Us, más concretamente, porque su rival es Amazon y los juegos de la tablet de papá.

Adiós a los locutorios

¿Recordáis Netscape? ¿Y Terra? ¿Y cuándo afilábamos palos de madera para ir a cazar mamuts? Qué nostalgia… A medida que las nuevas tecnologías van desarrollándose, la sociedad puede avanzar y progresar en calidad de vida (trasplantes, biotecnología, energías renovables) o no (palo-selfie).

Ahora toca despedirnos de otro gran invento de la humanidad que está siendo enterrado: los locutorios. Ahora mismo se os debe de estar cayendo una lagrimita, especialmente al primer niño español que reclutó Al-Qaeda por Messenger.

A Brief History of Locutorios

Estos establecimientos tienen su origen en la burbuja inmobiliaria española, que atrajo a miles de inmigrantes al sector de la construcción. Carecían de los medios suficientes para comunicarse con su familia, y los locutorios les ofrecían un sitio lleno de ordenadores con Windows XP, los cuales no solo les dejaban charlar con sus familiares, sino también mantener las costumbres de su país: jugar al Buscaminas.

No obstante, esto se ha perdido: ahora la mayor parte de este grupo demográfico apuesta por las apps de mensajería como WhatsApp, sobre todo tras conocer que sería su principal arma para joder al resto de la sociedad española con un concepto tan simple como el de la foto de un negro con una polla grande.

No solo tenemos que hablar de aplicaciones, también de operadores virtuales enfocados en este nicho de mercado que son las llamadas internacionales. Laycamobile, Digimobil y el operador que tienes contratado en tu casa de campo son algunas de las compañías que permiten realizar llamadas con el resto del mundo.

En Sabemos informan de la actual situación del sector:

Durante los dos últimos años, en Barcelona, han cerrado el 40% de los locutorios. En Madrid, hace un par de años, el ritmo de destrucción era brutal: echaban el cierre tres locutorios a la semana. En estos momentos han disuelto hasta la asociación que existía.

La crisis inmobiliaria, la crisis de los locutorios… ¿Qué más puede ocurrir para dejar a tantos inmigrantes sin trabajo? ¿Obligarles a vender películas de Adam Sandler en los top manta?

El remake español de “Mad Max”

Es importante conocer la opinión de Osama Alkhatib, que forma parte de la Junta Directiva del Gremio de Locutorios de Cataluña, para determinar si hay más causas detrás del progresivo desmantelamiento de este tipo de lugares:

Aunque sin duda, el gran problema para Osama Alkhatib ha sido las duras medidas comerciales que les exigen. Por ejemplo, alude a que en muchas ordenanzas de Barcelona no les dejan vender productos relacionados con la profesión: cargadores de móvil, fundas, carcasas… y que, en muchos casos, a veces les multan por hacer esto sin previo aviso.

Es cierto que cada ayuntamiento puede disponer las ordenanzas municipales como crea conveniente, y debe hacerlas cumplir, pero Osama Alkhatib se lamenta de esta actitud porque asegura que muchas veces gran parte de su negocio no reside en las llamadas o las conexiones a internet, sino en la venta en paralelo de agua, refrescos o aperitivos.

¡No les dejan vender ni fundas del móvil! Lo lógico sería pensar: “Bueno, pues que monten una tienda de accesorios de móviles o de alimentación”. Pero la realidad es que el primer sector está copado por los pakistaníes, y el segundo, por los chinos. Al final va a ser verdad: los inmigrantes les quitan el trabajo.

Sobre la venta de otros productos, quizá no ha ayudado las multas que se han puesto sobre la comercialización de alcohol, por ejemplo. Aunque Osama Alkhatib reclama que ellos solo piden vender algunos productos, y siempre dentro del local.

A ver, creo que Osama y los demás locutorios se están yendo por las ramas… Compatibilizar alcohol e Internet nunca ha servido de nada. Bueno, puede que sí, pero recordemos que Forocoches es único en su especie. Eso sí, no nos quedemos ahí…

¿Y por qué son tan estrictos los ayuntamientos? […] Sobre los motivos, es cierto que los locutorios han tenido siempre la etiqueta de establecimientos problemáticos. Bien por estar asociados a cuestiones delictivas, o por participar en casos de blanqueo de dinero al enviar remesas fuera de España. Además, no ha ayudado los problemas legales que han tenido cuando se han llevado a cabo inspecciones. Como por ejemplo en Madrid, donde hace unos años se detectó que el 85% de los establecimientos cometía irregularidades.

Si miramos en la web del Ayuntamiento de Madrid sobre las irregularidades cometidas, la más frecuente (un 42% del total) es la “falta de exposición del cartel obligatorio que debe informar sobre las condiciones básicas del uso del servicio, sobre al alcance de las comunicaciones y sobre las tarifas”.

Blanqueo de dinero, falta de información sobre el servicio… Me temo que su integración en la sociedad española está más avanzada de lo esperado.

Eso sí, quiero ahondar en que hay que especificar las tarifas disponibles. Si quieres que tu servicio de telecomunicaciones tenga éxito en España, o informas bien o subes los precios constantemente a cambio de gigas. De hecho, yo tengo un fondo de inversión para la vejez en el que voy depositando cada mes las gigas que me sobran, y así podré jubilarme con el YouTube para siempre en HD, hasta que me muera.

Una de las otras irregularidades más comunes es el uso de software ilegal, llegando a ser común en el 80% de los locutorios españoles según datos de 2008. La Policía tuvo que llegar a intervenir y multar a los responsables por estas prácticas, una situación tan incómoda que incluso Microsoft se alió con la Asociación de Locutorios y Cibers Españoles (ALYCE) para ofrecer una licencia gratuita Windows durante un año y formación en gestión empresarial a todos los locutorios de España.

Esta dura represión policial atentaba contra los derechos básico del ciudadano español: derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad, y al Windows pirata. Y el Office también, que los locutorios habían cogido la versión más ilegal posible; es decir, la que te sustituye en Word la palabra “nieve” por “cocaína”.

Como ya hemos visto, los locutorios próximamente se convertirán en una cosa del pasado, como los videoclubs o los contratos indefinidos. Serán recordados por haber facilitado la vida a miles de inmigrantes españoles y por sus llamativos pero increíblemente cutres rótulos, cuyos creadores irán al infierno del diseño gráfico, condenados durante toda la eternidad a diseñar logotipos de negocios familiares de los años 80.