Yo fui el falso community manager oficial de Sky

Puede que vengas de visitar mi página en LinkedIn o que hayas venido aquí directamente, pero de todas formas os cuento cómo me convertí en el falso community manager oficial de Sky España en Twitter durante cuatro días de caluroso agosto.

En mis días de relajación veraniega al finalizar Bachillerato y Selectividad, me percaté de que ciertos medios avanzaban la llegada de Sky a España. Para quiénes no lo sepan, Sky es un gigante de las telecomunicaciones británico que destaca por su plataforma de televisión que comercializa en Reino Unido, Alemania e Italia.

Aprovechando el tirón que tenía su prematura web (sky.es) anunciando su inminente lanzamiento en nuestro país, el 3 de agosto decidí crear una cuenta de Twitter supuestamente oficial estrenando un hashtag promocional (#LlegaSky). Mientras tanto, seguía las reacciones por parte de los usuarios a la actividad de la cuenta en el hilo sobre Sky de un conocido foro español.

https://giphy.com/embed/12UlfHpF05ielO

Con este GIF de Seinfeld estrené la cuenta.

El mismo día los foreros ya notaron la presencia de la cuenta. A partir del hashtag, hacía preguntas a los clientes potenciales sobre los contenidos, precios y dispositivos más adecuadas, simulando un supuesto estudio de mercado que la empresa llevaba a cabo para construir una oferta decente. Mi recompensa era dar retweet a las mejores respuestas, dando un gesto amable.

Dos de los tres GIFs que pude llegar a publicar.

Al principio fue algo confuso para los que habían entrado en el código de la verdadera web de Sky España (como yo, horas después), al ver que la futura cuenta oficial de la compañía iba a ser diferente de la que había cogido yo. Pero igualmente confiaron en el pobre GIF de Seinfeld, que les daba esperanza.

Los foreros siguieron al detalle todo lo que publicaba y retuiteaba, intentando averiguar incluso las series que Sky iba a ofrecer. Esto ocurrió así: pregunté sobre las series que los usuarios se habían perdido a causa de los malos horarios de la tele (planeando recibir anécdotas para así atacar a los canales lineales y conseguir hacer una defensa dura del VOD).

En cambio, la mayoría lo interpretó como una oportunidad para sugerir series que querían que Sky incorporara en su catálogo. Sin más remedio, obligado por la promesa contraída, hice RT a tres tweets aleatorios, aunque reconozco que fueron los que mencionaban series más afines a mis gustos televisivos. Entonces los foreros especularon con que las series de esos tweets iban a estar en la plataforma.

Durante los pocos días que duró la cuenta, los interesados en la futura plataforma empezaron a decirme que debía apostar por el satélite, que tenía que dar el fútbol, etc. Esto unido al imparable crecimiento de la lista de seguidores de mi cuenta, que llegó en las últimas horas alrededor de las 200 personas, entre ellos Álvaro Onieva, periodista y crítico de televisión de sitios como VayaTele! o Fotogramas.

La cuenta fue suspendida al cuarto día de existencia por la típica violación de las Reglas de Twitter por haber usado una marca comercial de forma engañosa. Los usuarios del foro se enteraron del suceso y dejaron ver su profunda frustración al contemplar tal lamentable situación.


¿Pero quién está tan aburrido para hacer una cuenta tan elabo…? Mis ganas de trolear al personal, señoría.

Si necesitáis más pruebas, podéis buscar #LlegaSky en Twitter para ver las opiniones, preguntas y sugerencias que enviaban los usuarios.

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El negocio turbio de los comparadores de hoteles

Seguro que estas últimas semanas ha notado que en la televisión se emiten muchos anuncios de webs que comparan hoteles: Booking, Trivago, Kayak, Wimdu, Rumbo, Momondo, Hundredrooms, entre otras. También que ponen muchas veces aquel del corto donde sale el enano de “Juego de Tronos”, porque parece que cada año hay que incluir a algún actor famoso o nos vamos a enterar qué están vendiendo.

Las agencias de viajes han caído en desuso por la aparición de Internet y la gran oferta de webs para buscar y reservar alojamiento, un servicio popular que muchos usuarios usan ignorando todos los entresijos del sector. Fuentes anónimas, cuyas identidades no vamos a revelar porque podrían perder sus puestos de becario por estas declaraciones, han confirmado varias prácticas habituales en el sector que hasta entonces habían sido únicamente rumores.

“En Booking siempre han venido directivos de importantes redes de hoteles para obtener sobornos a cambio de posicionarlos entre los primeros sitios de las búsquedas”, argumenta Max, que trabaja para la compañía. De hecho, Trivago ha montado una web para sus propios trabajadores donde “se comparan hoteles según las comisiones que aportan”, añade otro anónimo que trabaja para la empresa, al que aquí llamaremos Doraemon.

Para mejorar los filtros de comparación entre los alojamientos, todas las compañías están desarrollando internamente nuevas variables para implementar en sus webs, que van más allá de lo necesario en muchas ocasiones. En Hundredrooms quieren comparar el ruido de las camas para el sexo; en Wimdu calculan el nivel de orina por metro cúbico de agua de piscina, y Kayak ofrece la posibilidad de saber si el hotel es adecuado para practicar el balconing (en este caso, midiendo la distancia entre el hotel y la funeraria más cercana).

Trivago, por su parte, todavía está ultimando los detalles de un sistema que verifica aquellos hoteles donde las habitaciones dispongan de televisión plana. Funciona de la siguiente forma: se incluyen todos los hoteles de España menos los de Murcia.

Booking también quiere crear un valor añadido a su servicio mediante la creación de un canal de televisión. Será en verano cuando la página fijará en el lateral un streaming en directo, donde un García Ferreras en pijama informará desde su casa sobre aquellos hoteles donde quedan pocas habitaciones con golpes de mesa.

La competencia es inevitable, pero la rivalidad llega a niveles extremos. Doraemon comenta que un truco que Trivago introdujo es aquel en el que “uno le dice a otro que si se comparan las caras parecen iguales, salvo por la marca que el otro tiene en la ceja”. Entonces, cuando el otro se distrae tocándose la ceja, el empleado de Trivago le apuñala en la zona ocular, para que así “la ceguera le impida comparar más sitios”.

Aun así, varias víctimas de este recurso violento siguen en su labor de comparar gracias a la ayuda de perros jubilados de la Policía Nacional. Cada vez que revisa una habitación y el perro empieza a ladrar, el empleado ciego ya puede apuntar en su libreta: “El minibar también incluye droga”.

En ciertas ocasiones, esta competitividad llega al límite: “Una vez uno de Kayak me preguntó dónde estaba un tal aparthotel”, dice un exempleado de Hundredrooms apodado aquí como Rotonda. “Yo le di las indicaciones mal intencionadamente para que volviera al hotel anterior que ya había revisado, así que el tío acabó yendo al mismo sitio de antes, y como no había nada que comparar, ahí es donde le jodió”. La víctima del engaño denunció a Rotonda tres meses después de investigar las posibles diferencias entre los dos informes del mismo hotel.

Los bufetes libres de los restaurantes también son objeto de comparación, siendo indicados el tiempo medio que se tarda en renovar una bandeja o el tiempo medio que hay que esperar entre que pides la bebida y la comida. “Curiosamente, todos los hoteles españoles tienen unos camareros muy poco profesionales: van sirviendo la bebida a cada nueva mesa sin volver a ninguna a preguntar qué quieren de comer. Este defecto generalizado hace que la gente se harte y vaya a buscarse la comida por su cuenta”, explica un empleado de Rumbo.es al que llamaremos el Luisma.

“Nadie reserva un hotel en la web de Rumbo, así que para llamar la atención añaden este tipo de datos inútiles: ¿cómo te va traer la comida el camarero si es un buffet libre?”, explica Max. “Déjalos, son gilipollas”, concluye Doraemon.

También son recurrentes los hackeos a las webs entre las empresas para dejarlas fuera de servicio o bien para incrementar los precios y así disuadir a los clientes potenciales. “Es una lacra inherente a nuestro negocio”, comenta Rotonda. “Nuestra web a veces ha ofrecido precios que aumentaban un 60% nuestras comisiones por reserva”.

Se calcula que estos ataques masivos han disparado los márgenes de beneficio y reportado millones de euros en ingresos a las compañías del sector. “No hay forma de eliminar esto, los clientes deben convivir con ello y acostumbrarse a pagar más”, comenta Doraemon. “Solo nos queda ganar más dinero”, resume Max.

Rumbo ya prepara un informe en este tema recopilando información de todos los agentes implicados en el sector hotelero, así como también tiene planeado un estudio en profundidad llamado “¿ALGUIEN SABE POR QUÉ LOS HOTELES SIGUEN DEJANDO PASTILLAS DE JABÓN QUE LUEGO SON ROBADAS? ¿ES QUE NO PUEDEN METER UN DISPENSADOR EN LAS HABITACIONES? ESTÁN SUFRIENDO PÉRDIDAS MILLONARIAS, JODER, EN SERIO”.

5 trabajos que no serán automatizables

Los avances en el campo de la robótica están haciendo que muchas tareas puedan ser realizadas únicamente por máquinas, cosa que podría reducir el mercado laboral para nosotros, lo5 hum4n0s. Pero no todas las labores van a poder ser realizadas por ellas, pues algunas tienen una esencia que conlleva un componente humano. Hemos decidido hacer una lista con varias de ellas:

Psicólogo/a o asistente del Teléfono de la Esperanza: mucha gente va a quedarse en paro por la progresiva automatización, así que seguramente la frustración, el vacío existencial y el suicidio van a ser habituales en los próximos años. Una buena oportunidad para aquellos con interés en resolver sus problemas, ya que no se puede reemplazar el afecto y calor de una persona (excepto para aquellos que se conforman con una robot sexual japonesa).

CAPTCHA: a ver, es que es lógico. Un robot no puede trabajar para crear nuevos códigos CAPTCHA porque entonces descubriría las formas para saltárselo… ¿no? Las máquinas no pueden averiguar que el truco, así que tendremos que seguir usando a los médicos para que escriban las palabras de las imágenes.

Evadir impuestos: es imposible que las máquinas lo hagan porque funcionan por RAZONAMIENTO LÓGICO y concluyen que al final LES VAN A PILLAR. Además, no hay ningún lenguaje de programación que sea capaz de aunar INSOLIDARIDAD y PROGRESO en un mismo código, solo los humanos podemos concebirlos juntos.

Rajoy: cometer faltas gramaticales y sintácticas en una misma frase no puede ser la función de ninguna máquina. Imagina que es 31 de diciembre de 2999, todos los dispositivos están preparados para afrontar el nuevo milenio, y cuando estos conectan con el sustituto informático de Rajoy reciben el dato: “Uy, very difficult todo esto”.

Todo lo que el cambio climático tarda décadas en alcanzar lo puede conseguir una simple conexión con el sistema de Rajoy.

Guionista: la creatividad y la imaginación son cualidades exclusivamente humanas que la tecnología no puede replicar. La creación de historias de ficción seguirá siendo cosa nuestra, así que ya le puedes decir a tu excompañero de EGB que se tranquilice, que ninguna máquina va a quitarle lo de inventarse que ha corrido una maratón de 10km y publicarlo en Facebook.

Entrevista al productor de la dictadura de Franco

Hoy está con nosotros Federico Arias, un productor responsable de muchas películas y series españolas, pero que es conocido sobre todo por su participación en la creación y desarrollo de la dictadura de Francisco Franco (1939 – 1975), cuyo éxito arrollador le ha permitido hacerse un hueco en el género del drama con otras producciones como los GAL, el Trío de las Azores, o la serie “Gym Tony”.

¿Qué hacías en el año 1939?

En ese entonces estaba trabajando con un amigo mío del colegio en una productora. Como también funcionábamos como una agencia de publicidad, hacíamos anuncios por encargo, como de obras de teatro, pomadas, garajes…

Recuerdo el éxito que tuvimos cuando lanzamos el de “Radio Compro”. Un tío de Zaragoza nos llamó porque necesitaba una radio, así que le dimos una vuelta al concepto y en vez de poner “Compro radio” (como tradicionalmente se habría hecho) pusimos “radio” al principio y “compro” al final.

A partir de eso, la empresa despegó y fuimos la productora más exitosa de Barcelona. Puede que influyera el hecho de que mataron a los directores de las demás por ser unos “rojos”, pero yo confío en que fue nuestro trabajo el que nos dio tanta reputación.

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El anuncio en cuestión.

¿Cómo llegó a contactar Franco contigo?

Pues un día estábamos en la oficina y llegaron cuatro militares con Franco, que venía de no sé dónde, de comprar huevos, o de una clínica, algo así, no lo recuerdo bien… En fin, nos informó que el bando azul iba ganando territorio y que probablemente ganarían la guerra pronto, así que quería empezar a gobernar y para eso nos contrataba, para montar su gobierno y todo eso.

Eso nos lo dijo después de que hubiéramos confundido a Franco con una niña perdida y le diéramos una piruleta.

¿Os dio Franco algunos requisitos que había de tener el proyecto?

Sí, que todos los dirigentes y políticos fueran “enchufados”, es decir, elegidos por él mismo. En principio eso tenía que quitarnos trabajo, no se necesitaba hacer un casting ni nada de eso, pero nos comía el remordimiento de que no fueran lo suficientemente profesionales para desempeñar sus respectivos papeles. Por ejemplo, tuvimos que poner a Carrero Blanco, pero yo en su lugar habría elegido a un piloto de carreras profesional. Eso de “enchufar” a gente me hacía sentir mal…

¡Pero entonces me acordé de que estaba dirigiendo la productora de mi padre! ¡Toma enchufe! [Ríe de forma estridente y con los ojos abiertos, colocándose a dos centímetros de mi nariz]

¿Os inspirasteis en algún modelo anterior o seguisteis a vuestro libre albedrío?

En realidad, nuestro objetivo era imitar el Tercer Reich de Hitler, hacer un remake [lo pronuncia literalmente] a la española. Y como siempre ocurre con las versiones españolas de un formato extranjero, comenzamos a darnos cuenta de que iba acabar siendo una mierda.

Los nazis exterminaban a los judíos, ¿pero nosotros a quién? ¿A los gitanos? ¿Y los ponemos en un campo de concentración? Imposible. Llevarlos a vivir entre cuatro paredes de ladrillo y bajo un techo incluso les mejoraría la vida.

Éste era uno de los problemas, entre otros. No solo por cuestiones ideológicas, también de presupuesto. Franco nos había dado unas 20.000 pesetas justas (120€), de forma que no podíamos costearnos el racismo, ni participar en la Segunda Guerra Mundial, etc. Por ejemplo, el primer NO-DO que hicimos consistía en ir pasando fotos de Franco mientras una trompeta desafinada tocaba de fondo el “Cara al sol”.

Supongo que esa falta de recursos afectó mucho al proceso de producción.

¿Y si te dijera que Franco iba a hacer la Tercera Revolución Industrial? ¿Cómo te quedas? El hombre tenía buenas ideas para que España avanzara al resto de países, pero aun siendo de derechas no tenía la pasta suficiente para hacerlo realidad.

Entre las alternativas, finalmente escogimos poner en acción el Plan de Desarrollo de Transporte y Comunicaciones Hidrológicas Intercomunitarias de España.

Hacer pantanos, vamos.

Exacto. Este país no estaba lo suficientemente capacitado para obtener agua, y si no hubiéramos llevado a cabo el plan, estaríamos tan hundidos en la pobreza que seguramente Andorra ya nos habría apadrinado.

Aunque la dictadura superó una longevidad de 30 años, lo que se considera un enorme éxito, la gente no lo suele recordar con nostalgia o añoranza.

Admito la crítica, puede que a cada uno le guste o puede que no, pero también hay mucha hipocresía. Hay personas afirmando que la dictadura se alargó demasiado, pero luego se alegran cuando “Los Simpson” sacan nuevos capítulos. O los típicos que denuncian la cantidad de fusilados y “fosas comunes” que tuvieron lugar, y al mismo tiempo son fans de cada genocidio que se monta en “Juego de Tronos”.

¿Qué fue lo que marcó el punto final a la dictadura?

Básicamente, llegaban los años 70, y el rey Juan Carlos [productor ejecutivo delegado del equipo de Franco] sentía que España se estaba quedando bastante estancada: la dictadura iba perfectamente, pero él sentía la necesidad de renovar y crear algo nuevo, un producto que empatizara con más sectores demográficos, como los “rojos” o los catalanes. Con los vascos costó más… [Ríe] …porque estaba ETA. [Se pone serio]

También era por cuestiones personales; la dictadura le agotaba mucho al rey y le intentaba darle fin para dedicarse a tiempo completo a su verdadera vocación: convertirse un payaso profesional, especializándose en el truco de la piel de plátano.

Él había escuchado algo de una llamada “democracia”, un formato que ya había triunfado en otros muchos países, y que probablemente también funcionaría aquí. Aprovechando la muerte de Franco, decidió finalizar para siempre el proyecto e impulsar el nuevo.

¿La Transición sirvió como una evolución natural a la democracia?

Si te digo la verdad, la dictadura de Franco y el actual sistema democrático no difieren mucho de sí. La Transición se hizo al estilo “Aquí No Hay Quién Viva”: crearon otra serie igual, con la misma corrupción, los mismos fachas, la misma sociedad y economía precaria de siempre, pero cambiando el nombre.

¿Ha participado en proyectos similares últimamente?

Bueno, hice de director del 23-F, una miniserie que hicimos para la Transición, pero de eso ya hace muchos años. También estuve como productor en la Burbuja Inmobiliaria Española, de 1997 a 2007, pero se canceló por falta de presupuesto. Ah, y en “Gym Tony”, pero también se canceló, en este caso por falta de gracia.

Mafia Secrets, by David Marín

The two men agreed to meet each other in the restaurant. It was secret. Nobody else knew.

Anthony arrived late. Chris was suspecting him.

– Did anybody follow you?
– Nope. Not at all.
– Then, why are we talking under the table?

Anthony makes a pause and tries to explain it.

– Because I didn’t know which part of the table you were most comfortable on…
– Well, I like to be above the table.
– OK, fine.

The two men got back to the normal position.

– Why are you so late?
– Because we had to make a settling of scores.
– Who was the lucky guy?
– A family guy who borrowed money from us and didn’t want to return the favor.
– Oh.
– Guess what he spent it on.
– I don’t know. Just say it.
– Disneyland.

Chris raised an eyebrow.

– Really?
– He wanted to visit his wife.
– His wife lives in Disneyland?
– Well, she’s the woman we killed and buried in Disneyland.
– Oh, I remember… What was that for?
– Because she borrowed money from us to set up her big wedding and…
– …She didn’t want to return the favor.
– No, she did. She suicided and made it look like Mickey Mouse killed her.

Chris raised his other eyebrow.

– Why would she make that?!
– Because that was the favor!
– We wanted to have Mickey Mouse dead?!
– How do you think he started the Disney empire? He just asked us for a loan!

Chris took down his eyebrows and sighed.

– That’s why I want to finish with this job. It’s getting more complex and absurd…
– So do I.
– Where did you bury the body?
– In Disneyland.
– Did you go there just to bury a deadbeat?
– Sure.
– And the reason is…?
– We had planned a meeting with Minnie about the debts Mickey left.

Chris passes his hands over his head because of the nonsense.

– And where are their children?
– They are now with a woman who requested us to adopt some kids without bureaucracy and that stuff.
– Oh, my god…
– It sounds weird, I know, but this will be our job until we resign.
– And how will we do that?
– That’s what this meeting should be about, right?

The waiter arrives and the men order their food.

Then, they get back to the talk.

– We must inform our boss, Chris.
– Are you serious? When we tell him our resignation, he’ll take us to Disneyland!
– Bullshit! He will understand and let us be free.
– Sure, he will have already bought our tickets…
– Stop saying that!

After 30 minutes of talk, they left and went directly to the boss’s house.

– We came here to let you know about our personal situation.
– We think that working in your business is a pleasure…
– …But we want to settle down and start a family.
– Exactly, that’s why we have decided to resign.
– We thank you for employing us all these years.

There was a long silence while the boss stared at them.

– Minnie hasn’t paid Mickey’s debts, has she?
– No, she hasn’t, but it has nothing to do with our decision.

The boss stands up and inhales and exhales.

– All right, I accept it. We had some great time here, guys. I hope you have a great new life.
– Oh, thank you, we appreciate your gesture a lot. It’s been a nice experience.
– I wish you the best.
– We desire the same for you, too.
– I hope we can see each other someday.
– Of course, we’ll sure do. Until then, goodbye.
– Goodbye.

10 years later…

There’s a bunch of people, some of them crying, in a funeral.

On another side, there are four men looking at the ground, one of them sobbing quite much.

– Why? He shouldn’t have… It wasn’t his fault…

It could be read on the gravestone:

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He would be the first of a long series of revenge murders by Minnie.

“Torres en la cocina” infernal

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Dos hermanos gemelos que cocinan. Já. Qué original. Les pareció buena idea a los directivos de TVE contratar a esta pareja tan curiosa de cocineros y darles su propio programa diario en el mediodía. La productora tampoco era consciente de con quien irían a trabajar durante los próximos años.

Los hermanos Torres aparecieron en el primer ensayo los dos juntos. Iban a cocinar una tarta de queso con capa de caramelo. Todo normal: cocinaron con agilidad, hablaban a la cámara de forma natural, y por supuesto, el pastel salió bien. Se decidió hacer una tanda de 80 episodios, y se aspiraba a una renovación para otros más.

TVE lo hacía para rellenar ese hueco de los mediodías, pagaría lo que fuera necesario para cubrir ese vacío, así que no tuvo reparos cuando la productora le pidió un presupuesto más grande que para hacer un episodio de “El ministerio del tiempo”. Aceptó y ya está.

El conflicto diario entre ellos no tardó en aparecer. En la segunda semana, los dos hermanos ya competían para llegar lo más rápido posible al estudio. Hubo varios accidentes por la zona. “Van lanzándose pelas de plátano a las ruedas, como si el coche resbalara al pasar por ellas”, cuenta un Guardia Civil de la zona. Esa situación se ha vuelto habitual. “Un día llegaron a empotrarse contra el plató. Vaya leche se pegaron…”.

Una vez dentro, la batalla entre hermanos continúa. “Sergio es muy envidioso de Javier, no le gusta ser gemelo”, nos dice la maquilladora: “A veces me pide le repase la cara con un tono carne más oscuro, parecido al del Cigala, solo para marcar la diferencia”. De todas formas, este choque continuo no es apreciable ante las cámaras, debido a que medio presupuesto se destina a las toxinas cosméticas que fuerzan sus sonrisas. “Se les queda la cara hecha un pastel“.

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La guerra entre hermanos es sutil ante los telespectadores: podemos ver la cara achechina de un hermano hacia el otro. Los mensajes subliminales no faltan en forma de pizarra: “Esa receta es mía…”.

“No hacen nada, solo simulan cocinar”, llega a afirmar un productor. “Siempre discutían por cualquier cosa, así que tenemos un cocinero que se dedica a hacer los platos”. Hay que mencionar que, cuando cocinaban los mismos hermanos, en un episodio los dos se contraatacaron cuando daban el ‘toque final’ al plato: Javier ponía albahaca, Sergio ponía laurel, y entonces Javier lo tapaba con orégano, y Sergio volvía con perejil. “Lo más fuerte de todo es que estaban haciendo una ensalada”, asegura.

La decisión para poner público en el plató fue inmediata. “No podíamos seguir así”, dice la directora del programa. “Veías cómo volaban los cuchillos. En una ocasión Javier no supo recibir un lanzamiento y se le clavó el cuchillo en toda la mano”. ¿Y qué hizo Sergio en ese momento? “Nos amenazó con acuchillarnos también si llamábamos a una ambulancia porque quería alargar la hemorragia para colectar la máxima cantidad de sangre y meterla en un bote”. Sergio susurraba sin parar: “Toma, tomate“.

El público sirve como exposición directa de los cocineros a la gente, de forma que tienen que trabajar profesionalmente, fuera de la zona de protección en que podían atacarse mutuamente sin problemas. “Ahora están algo más relajados, ya no montan tantos pollos como antes”, declara orgullosamente la directora del espacio.

Sin embargo, las pullas entre hermanos no han cesado. La productora no quiere ni confirmar ni desmentir la edición en DVD del programa, con escenas eliminadas incluidas. “En posproducción hay un trabajo muy arduo de cortar aquellos comentarios más rebuscados y ofensivos”, lamenta un técnico del departamento. “Son unos capullos integrales, hay que reconocerlo”.

Otro miembro del equipo de pospo se queja de los “malabares que debe hacer con el Premiere” (el programa de edición de vídeo que usan). “Se enfadan entre ellos aun no haciendo una mierda y cobrando 2000 euros, mientras yo estoy aquí currándomelo para que salgan perfectos por unos míseros 600. Tiene huevos la cosa…”.

It’s a prank, bro!, by David Marín

The family is around him, the man is unable to articulate words. He cannot make even a sound.

His daughter is holding his hand tightly, as her strength could change the future.

The father takes a last glance at his sons and daughters, brothers and sisters.

Now the woman wants to compensate the weakening of his hand with holding it with more pressure.

They all are aware, the moment has arrived. The man closes gently his eyes and his head softly falls on the pillow.


– Where… Where am I? Hello? Is anyone there?

A freshman-lookalike guy is running towards him, while absurdly yelling.

The man bends over a little bit, trying to guess who that guy is.

He seems a stranger, so the man takes some steps back, ready to run away in case of danger.

The guy gets closer and sort of congratulates him for something. “Yeah! You did it!”, he shouts.

Eventually, the guy hugs him as strongly as his daughter did with his hand, and tells him enthusiastically:

– It’s a prank, bro!
– What?
– It was a prank all the time!
– Wha- What was a prank?
– All that stuff!
– I don’t get you, what are you referring to?
– Your life!
– What’s the matter with my life?
– It was a prank, dude!

The man shakes unconsciously his head, processing what that guy has just said.

– My life was a prank?!
– Yes! And you didn’t even notice!
– Are you telling me that…
– We are so good at this, man. You swallowed it all!
– …my life was fake?
– Yeah, of course! What do you think all that technology was for? We needed something to record all that!
– So all my memories, all my relatives, all my friends…
– Exactly! And don’t make me more answers, please!
– …were only but a fake world?
– Come on, it’s all gone. Don’t think about it anymore.

The man’s breath is speeding up. The guy is worried about him.

– Are you OK?
– Well, um… I don’t know. All this has come to me of a sudden.
– Would you like me to bring a glass of water?
– Yes, please…
– Here you go.
– Wait, where was it?
– What do you mean?
– Where did you get the glass from?
– Oh, I forgot. From now on, you can get things just asking for them.
– Really?
– Yep.

The man closes his eyes while muttering something. Then he leans back and bursts into a surprising laugh.

– Wow! I have no longer pain in my back!
– I see you figured it out…

The man starts to look around him. They are in a white place.

– And now what?
– Whatever.
– But I’m bored here. I feel like I’m useless.
– Are you saying you would like to be already dead?
– Maybe… You know, everything I wanted to achieve in life was accomplished, so there’s no point in staying here timelessly.
– Really?

It seems as it were the first time the prank guy had heard something like that.

– So, what do I do?
– You could… I don’t know… Ask for death.
– Yeah, it’s an option. A tough one…

The man is considering his choice.

– By the way, what time is it?
– No time. Eternity.

The man makes a final decision.

– I see. Too early to me. I’d better go.