Servicios Sociales deja sin Netflix a un joven de 35 años

Alrededor de las 22h40 de la noche del pasado jueves, el joven asturiano J.M. (no ha querido revelar su identidad ni la de la familia gitana con la que comparte la cuenta) descubrió que no podía acceder al servicio online de Netflix. “No me dejaba, decía que no podía entrar”, relata.

Este joven vive en casa de sus padres y suele obtener ingresos a través de trabajos temporales relacionados con su carrera de arqueología: “Normalmente atiendo a los eventos más tradicionales del sector, como el desentierro de Ana Obregón para el posado de verano o también la recuperación de la gracia de Bertín Osborne”.

Sin embargo, no consigue reunir el suficiente dinero como para contratar el videoclub online de series y películas de origen norteamericano Netflix, lo que le llevó a reclamar una ayuda al Estado. “Tuve que ir a Seguridad Social y pedir algo para poder seguir con mi visionado obligatorio de Black Mirror. Dicen que la tercera temporada está muy bien y no podía quedarme a medias, obviamente”, cuenta el joven arqueólogo.

El problema llegó cuando la cuenta en la que se depositaban las ayudas de Servicios Sociales se quedó a cero. “No entiendo cómo pueden deshacerse de mí tan fácilmente”, denuncia J.M., que ya se ha quejado de la situación y se ha puesto en contacto con Netflix vía Twitter para enviarle un GIF de Joey de “Friends” enfadado [1].

Cree que ahora más que nunca necesitará apoyo económico para superar estos próximos meses de invierno, en los que hay poca actividad en su sector laboral. “Pronto va a llegar HBO España y habrá que seguir con Lucifer y Juego de Tronos cuando me dé de baja del paquete Total del Movistar+”.

J.M. acaba lanzando un mensaje al sector audiovisual: “No puede ser que por ver una serie tenga que pagar algo y que por ver otra tenga que abonarme aparte”. Pide una “oferta conjunta, asequible y que tenga todo el catálogo de todas las productoras”, propone el asturiano antes de comentar la subida de la luz para mostrar su descontento con los monopolios.

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“Late Motiv”: vuelve la tranquilidad de Buenafuente

Cuando Canal+ fue comprada a Prisa por Telefónica, eran evidentes las consecuencias: la plataforma resultante, Movistar+, daría lugar a un casi-monopolio que albergaría los abonados más fieles del sector y los mejores contenidos audiovisuales.

Pero también significaba una cosa: si la apuesta por la producción propia por parte de Canal+ ya era destacable, el gran operador de telecomunicaciones en la que ahora estaba en manos seguramente aceleraría y aumentaría la producción para los canales de la plataforma. Y así ha sido. Un ejemplo: Late Motiv.

En un entorno como es la televisión de pago española, donde las audiencias no son el emperador romano cuyo pulgar decide si sobrevives o mueres, Buenafuente se encuentra a gusto, como ha afirmado en todas las entrevistas. Y es que un late-night necesita una maduración. Y si no, que se lo pregunten a Conan O’Brien.

<!–more Sigue leyendo si te encanta el late-night…–>

Respetar la fórmula original

El late-night, que es dar un monólogo entrevistar a invitados, jugar con ellos, hacer mini-sketches, empezó en España con su versión, cómo no, española. Los primeros pioneros del formato en nuestro país fueron Pepe Navarro en Esta noche en el Mississippi con Krispin Klander y en segundo y medio con el crimen de Alcásser, y más tarde, Crónicas Marcianas, dedicado a reírse de los más frikis de España y a crear discusiones y enfrentamientos morbosos.

Por suerte, en Cataluña, las parabólicas de TV3 captaban (¿demasiado bien?) la esencia del formato americano y el equipo de Buenafuente lo puso bajo el Sense Títol, Sense Títol 2, Sense Títol S/N, La Cosa Nostra, y Una Altra Cosa. Ya en un ámbito nacional, Buenafuente se ceñía a la fórmula, pero era diferente: en Antena 3 era colocado en prime-time (una gran responsabilidad que tuvo que aguantar sin hormigas hablantes en la mesa), y en su regreso a laSexta, En El Aire estaba en una franja de dudosa rentabilidad publicitaria.

En ambos casos, los directivos pedían espectáculo en todo momento para que los espectadores no cambien de canal, y claro, hay que meter personajes histriónicos donde sea (aunque reconozco que lo llevaron bastantebien).

Pero como decía, en Movistar+ las audiencias poco importan (tienen casi 4 millones de abonados que les pagan mensualmente, la rentabilidad está asegurada), así que el nuevo programa de Buenafuente disfruta de una libertad creativa extraordinaria en su carrera, que se traduce por otro lado en un ambiente relajado y reflexivo en las secciones y entrevistas.

Combinación de elefante y guión

¿Con qué época te quedas tu? ¿De cuál estás más orgulloso?

A nivel de guión, de lo que más orgulloso estoy es de lo hecho en la etapa de La Sexta. No teníamos dinero para grandes proyectos y era todo muy distinto. Yo me acuerdo de pedir un elefante en Antena 3 por la mañana y por la tarde lo teníamos. Eso en La Sexta era impensable y por lo tanto, había que crear cosas más atrevidas, más ingeniosas… Cuanto menos dinero tienes, más tienes que sacar a relucir. Por otro lado, la época en Antena 3 era más divertida en un aspecto más Hormiguero, podías pedir cualquier locura y te la traían, era una época muy divertida y de vacas gordas. En La Sexta todo era más duro, no había dinero y los recursos se tenían que sacar desde el guión, dentro del cual también nos volvimos más políticos…

Entrevista a Tomás Fuentes, ¡Semejante Ramera!

En Late Motiv, sin falta de presupuesto, guionizar un programa de humor “en el pago” no supone una tarea muy complicada. Algunas secciones como la de Berto y su consultorio o Javier Coronas y su carrera profesional polifacética demuestran que hay momentos de sobra para reírse tranquilamente, y añadir un segundo punchline, sin necesidad de grandes medios, solo con un guión o texto con suficiente calidad.

Pero si hay una buena y valiosa idea que explote lo absurdo y requiera un cierto decorado o attrezzo, ningún problema. Aquí tener clase no es un lujo, hacer locuras parece sensato. Pero como los años de la burbuja inmobiliaria no volverán nunca, en vez de un elefante, mejor te pedimos un burro y arreando que es gerundio.

Va a pasar lo contrario que estás pensando

Así pues, pese a tener una estructura semanal fija, el programa te puede pillar desprevenido en cualquier momento. Y el efecto sorpresa supera los límites, ya que te puede saltar un Ferreras en medio de una entrevista, un Pikachu en medio del monólogo o Chicho Ibáñez Serrador como estrella invitada sin que nadie lo sepa.

Ese aspecto de esquema invariable diario a veces se puede romper. Buenafuente ha probado con especiales temáticos, dedicando un programa entero al drama de los refugiados improvisando un plató en Lesbos, dejando que fluya un aire de libertad sexual, o rindiendo homenajes a varios cómicos.

También hay que destacar que se ha innovado en el talento, pues el (cómico y) poeta Ignatius Farray, el presentador de telediario de Devon Knight y las imitaciones sin límites de Raúl Pérez y Martín Bossi demuestran que Late Motiv es un espacio dedicado a cultivar y desarrollar el humor como un arte complejo.

Por ejemplo, el humor negro de Broncano y Quequé en la sección de Noticias Gravísimas se ganó tantos aplausos en los comentarios de YouTube que El Terrat ahora produce LocoMundo para #0, programa semanal centrado en un tema tratado desde distintos puntos de vista, todos ellos arropados por el humor rural de Broncano.

Pero no todo se limita al ámbito del humor: como cualquier late-night, es consciente de su responsabilidad para servir también de ventana a artistas del mundo de la música, sin discriminación alguna: los viejos y los novatos, acompañados y en solitario, verdaderos y ficticios.

Late Motiv acaba siendo más que un late-night: un rincón donde disfrutar la comedia, donde descubrir artistas, donde escuchar una conversación sincera y sin prisas con un invitado. Late Motiv es un agradable pub televisado. Pub-per-view.

Dónde ver todo el fútbol en la temporada 2016/17

Un deporte que no me interesa en absoluto. A pesar de eso, que no entiendo de equipos, ni fichajes, ni resultados, sí conozco el mundo audiovisual, algo esencial para conocer en qué canales se puede disfrutar de las ligas de fútbol, tanto españolas como internacionales.

A continuación, unos gráficos para mostrar en qué canales y plataformas podéis disfrutar del deporte rey español: la siesta. Digo, el fútbol.

Canales

Plataformas

Dibuix sense títol (1)

(Haz clic para verlo en grande)

Información adicional:

Para ver los canales, hay que contratar previamente un paquete Fusión+ en Movistar, uno de ADSL, Fibra o Canguro en el caso de Orange, y en Vodafone uno de los paquetes Vodafone ONE que contenga uno de Vodafone TV.

Telecable solo está disponible en Asturias. Los clientes de Telecable que ya tengan contratado el servicio de televisión tedi podrán disfrutar gratis de la Segunda División hasta final de temporada y la Primera División gratis solo hasta el 31/10.

ERROR: No se pudo rentabilizar el fútbol

Fútbol. El deporte rey de España. Igual que en una pelea callejera, hay dos bandos, con diferentes orígenes, y gente animando para que se enfrenten. Solo que en el fútbol, el mediador, en vez de poner paz, solo está ahí para pitar faltas.

El día 2 de este mes, la Liga Española hacía públicas las adjudicaciones de los derechos para televisión de las tres temporadas que van desde 2016 hasta 2019.

Concretamente, 750 millones ha tenido que pagar Telefónica para un partido de Primera y Segunda División cada jornada, y 1900 ha tenido que desembolsar Mediapro para los ocho partidos por jornada de Primera y toda la Copa del Rey. En resumen, un montón de pasta.

Debe de ser que esto da beneficios. Pero estos operadores incluso afirman tener pérdidas porque hay mucha piratería. Sí, a nivel particular sí… Pero,  ¿quién paga el partido que se ve en el bar? ¿Es que hay ayudas del Estado para ello? ¿Son subvenciones para difundir la “cultura”?

bar-futbol1

Spanish people enjoying their free time celebrating a man introduced a ball into a big hole. No, they are not watching porn.

Claro que no. Ver el fútbol en el bar y con amigos es algo típico de aquí. Se ha intentado que la población española lo vea en sus respectivas “casitas” para obtener clientes a nivel residencial, pero no hay manera. Solo hay que ver el primer anuncio de este recopilatorio de spots de Digital+:

Sí, es muy penoso que su mujer obligue a tus amigos a irse a sus casas a ver el fútbol, pero aún más vergonzoso es que ese tío se pase la puta tarde viendo el partido con sus amigos tirando palomitas por el sofá mientras su mujer está trabajando para pagar el puñetero Digital+.

Básicamente, y a pesar de las numerosas campañas de Digital+, la televisión de pago no ha triunfado por tres cosas: primero, porque en España el fútbol se ve en el bar; segundo, porque el paquete no era precisamente barato en el año de este anuncio (30€ solo por el partido del domingo; el resto en PPV a 2/3€ por partido), y tercero, porque nos conformamos con la TDT.

Y si no hay forma de ganarse los particulares, a ver qué pasa con los bares. Los bares han pagado y pagan mucho por ofrecer el fútbol en los locales: alrededor de 300€ al mes te puede salir la broma si lo contratas con el fijo, Internet y móvil.

Los operadores ya están haciendo juego con ellos, siendo Orange quien ha empezado esta guerra ofreciendo una tarifa de solo 200 euros. Y los propietarios de dichos locales se van a cambiar de compañía por 100 euros de descuento tan rápidamente como un musulmán convirtiéndose a cristiano por comer en un Foster’s Hollywood.

Por eso, ahora que la televisión de pago se está moviendo gracias a los paquetes 5-play, las compañías también se están rifando los bares. A raíz de ello, Orange y Vodafone decidieron hace poco comprar los derechos de la 1ª y 2ª División y la Copa del Rey para su emisión en locales durante las próximas temporadas por 300 millones.

De hecho, es una buena jugada por parte de estos: tienen asegurado un sector de clientes que siempre van a seguir con ellos porque son los únicos que tendrán el fútbol en exclusiva para los bares a partir de las siguientes temporadas.

Eso sí, será un negocio rentable. La rentabilidad es algo clave en el fútbol. Puede que te parezca mucho lo que pagas por la entrada de un partido, pero al final, desahogar tus penas en el campo cuesta menos que con un psicólogo. Aunque sea insultando a los jugadores enfrente de tu hijo…

Mediapro no ha tenido este aspecto en cuenta cuando compró la Champions. Os lo voy a contar de una forma que seguramente entenderéis:

Érase una vez, una madre que fue al Mercadona y compró una tarta helada, una de esas que lleva un dibujo de Bob Esponja y que siempre que la ves te preguntas: “Joder, me gustaría saber cómo hacen para poner el dibujo encima de la tarta. A ver si lo explican en el programa de ‘¿Cómo se hace?'”. La compró pensando en sus tres hijos, pero sobre todo en su hijo mayor gordo, que se las come todas (las tartas). Cuando llegó a casa, los dos hijos menores se comieron 1/5 parte de la tarta, pero el resto, que se lo debería comer el hijo mayor (porque es obeso, joder: de mayor quiere ser Falete) se quedó ahí, el chico no se lo comió. Y entonces, a nivel económico, a la madre no le salió rentable ni la tarta ni la insulina del hijo.

Eso fue lo que ocurrió entre Telefónica y Mediapro: éste último compró los derechos de la Champions pensando que, aunque Orange y Vodafone se los compraran, sería Telefónica quien les pagaría la mayor parte de la inversión (150 millones). Sin embargo, Movistar+ dijo que no. Y esta fue la cara que puso Mediapro:

“Hostiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…”

Efectivamente, el sorprendido siguió haciendo ofertas a Movistar+ para que le comprara la Champions. Pero no fue así, y eso son pérdidas muy fuertes. ¿Y por qué os cuento esto ahora?

Pues porque Mediapro, como he dicho al principio, ha pagado 1900 millones de euros por los ocho partidos de Primera División que hay por jornada durante las próximas tres temporadas, y Movistar+ solo ha adquirido el “partidazo” del domingo.

Entonces, Mediapro cree que ya tiene a Telefónica pillada por los huevos, ya que Movistar+ tendrá que aceptar sí o sí pagarle lo correspondiente para seguir emitiendo todos los partidos de Primera. Pero Miguel Ángel Uriondo cree lo contrario:

Pues van listos.

Si algo ha demostrado el modelo del fútbol televisivo en España es que es profundamente deficitario. Los clientes lo quieren todo barato, y Javier Tebas quiere muchísimo dinero que repartir entre los clubes. […]

Porque Movistar no va a ceder. Si Luis Miguel Gilpérez sigue presidiendo la filial española de Telefónica, cualquiera que le conozca sabe que no se plantará ante el chantaje orquestado en comandita por la Liga y Mediapro. Con 1.900 millones la operadora compra todos los Juegos de Tronos del planeta, regala televisores a todos sus clientes, y financia la mitad de las series españolas premium que vayan a producirse durante los próximos años. […]

Y si Movistar no cede, Mediapro se va al carajo, porque no hay cuenta de resultados que aguante las pérdidas que esto le causaría.

Mediapro se arriesga a comerse 1.900 millones con patatas“, Miguel Ángel Uriondo (Sabemos).

Es el drogata que busca al camello: sabe que puede caer muy bajo si le sigue comprando el material, pero flipa que no veas cuando lo consigue…

Es decir, que Movistar+ solo ofrecería el partido del domingo si no quiere comprar el lote de derechos a Mediapro, y esto provocaría las bajas de clientes interesados solo en este deporte en la plataforma de Telefónica y fuertes pérdidas económicas en las cuentas de la empresa de Roures.

Para que lo volváis a comprender de manera sencilla, os voy a poner un ejemplo práctico que todos conocéis:

Dos novios gays (Alierta y Roures) que no saben nadar se pasean por la Piscina de las Pérdidas Económicas. En ese momento, Roures le confiesa a Alierta que tiene SIDA, y Roures le dice que prefiere morir antes que seguir con él. Roures se tira al agua, pero eso impulsa a Alierta (que tampoco sabe nadar) a lanzarse también a la piscina, ya que no podrá vivir sin él. Al final, la acción de uno (arriesgarse a ahogarse en la piscina) lleva al otro a tener un mismo final. Y así, los dos se ahogan. Y mueren.

Además, Uriondo dice que los derechos en TV del fútbol español no son rentables. Y es lógico, en otro artículo él mismo decía lo siguiente:

Estamos hablando de un negocio, el del fútbol, totalmente ruinoso. Si todos los españoles que quieren ver fútbol pagasen 25 euros al mes, recaudarían un máximo de 600 millones ¡la mitad de lo que al final van a costar los derechos de Liga y Champions!

¿Cómo puede Mediapro pagar 1900 millones por la Liga, entonces? Está claro que dependen exclusivamente de Movistar+ para que rentabilicen dicha compra.

Me imagino a Jaume Roures en la Junta de Accionistas:

Amigos, hemos gastado 1900 millones de euros en comprar unos derechos televisivos, cuya inversión únicamente recuperaremos si se los vendemos a Movistar+ . Confiad en mí: si no los compra, siempre podremos revenderlos en un Cash Converters. Y si así tampoco consiguiéramos ventas, los podríamos intercambiar por cromos de Cheryshev, que ahora han subido de valor.

Así que ese discurso tan insistente por parte tanto de la LFP como de los operadores de televisión que consiste en culpar a la piratería de que no hay forma de rentabilizar de fútbol es más falso que Pinocho en un test de alcoholemia.

– Buenas noches, somos la Policía. Le vamos a hacer un test de alcoholemia, ¿de acuerdo? ¿Ha bebido usted mucho alcohol esta noche?

– No, hip, no, qué… qué va.

– Perdone, ¿qué es esto de su nariz que se ha alargado?

– ¿Esto? Funciona como un pol(hip)grafo. Se alarga cuando digo la verdad.

Sin embargo, hace poco que en España se ha implantado la venta centralizada de derechos de fútbol. Anteriormente, cada equipo vendía sus derechos de televisión de forma independiente a un operador a otro. Esto solo traía desigualdades económicas entre los clubes.

Por ejemplo, en la temporada 2013/14, el FC Barcelona y el Real Madrid cobraron 140 millones de euros por los derechos de esa temporada, y los otros equipos recibieron cifras inferiores. El Valencia, tercero en la clasificación, solo consiguió 48 millones, y el último, el Almería, solo pudo cobrar 18 millones.

Este modelo se mantuvo hasta el año pasado, cuando se decidió adoptar el modelo inglés de venta centralizada: vender los derechos de todos los clubes de Primera División en único paquete y por único precio, y repartiendo el dinero recaudado de forma equitativa entre los equipos.

Pero si creéis que 1900 millones de euros es demasiado por unos simples derechos durante 3 años, deberíais saber que el operador de televisión de pago británico Sky pagará también 1900 millones… ¡pero por cada año!

Es decir, Sky va a acabar pagando tres veces más que Mediapro, pero fue a causa de la dura rivalidad entre Sky y BT Sports por conseguir los derechos. Estoy esperando que esta vez hagan un programa de subastas de los derechos de fútbol. Yo lo llamaría: “A ver quién tiene más pelotas”.

Hoy, en “A ver quién tiene más pelotas”:

– Siguiente artículo: los derechos de la NBA para que se emitan en España. Empezamos por 20 millones. ¿Alguien ofrece 30? ¿Quién va a empezar la subasta: Telefónica o Mediapro?

– I’m gonna start this fucking battle: 20 millions for every month.

– Perdone, señora, pero esto es una subasta de unos derechos audiovisuales deportivos de gran valor. ¿Está segura de participar en ella?

-Of course, bitch. I can’t be here ‘cause I’m black? That’s why? I hope you gimme some real rights, asshole, or I will have to claim ma’money, okay? You’ll return ma’damn money if you hand me a shit, alright? 

– No podemos consentir que siga aquí cuando no tiene ninguna acreditación para comprobar que trabaja en el sector ni que disponga del capital suficiente. Así que, guardias…

– Hey, wha’are you doing, man? Fuck, don’t touch me! Don’t mess with me, man! If you guys want to fight me, let’s go outside, c’mon! Let’s go! Oh, and I paid 20 dollars for the entrance, so I want my money back, you hear me?! 

En la adjudicación de la Premier League inglesa, Sky y BT Sports pagaron 6920 millones de euros (4200 de ellos los pagó Sky) por las próximas tres temporadas, un aumento del 80% respecto al contrato anterior. Fue una compra tan grande que a Sky le dieron 100 puntos regalo con los que podía llevarse gratis los derechos del golf o una batidora. Y los empleados creen que coger la batidora fue una buena decisión…

Minutos musicales: Anuncio del canal de noticias de Sky anunciando su especial sobre las elecciones de Gran Bretaña. Puro oro.

Los analistas financieros no se ponían de acuerdo: algunos veían “insostenible” esa inversión tan enorme, mientras otros aseguraban que “grandes aumentos en el coste de los derechos han sido absorbidos con éxito en temporadas anteriores con una base de abonados más pequeña”, pese a que esta vez el aumento fuera de un 80%.

Sin embargo, Sky debe de haber llegado a comprar los derechos por esa cifra al considerar que son, y repito otra vez, rentables. Este año, la plataforma televisiva superaba los 12 millones de abonados, cuando en España solo hay 5 millones de todas las plataformas de televisión en total.

Además, en junio de este año Sky declaraba tener unos beneficios de más de 1000 millones de libras. Sí, lo habéis leído bien. Aunque no es nada extraño: se dedican también a vender tarifas de Internet, teléfono fijo y móvil. Y al ritmo de crecimiento que van, también van a regalar batidoras con sus ofertas.

Pero vamos a comparar la Liga Española con otras ligas europeas: La Ligue 1 francesa cobró las temporadas entre 2016 y 2020 por 2880 millones de euros (726€ por temporada) a Canal+ y Bien Sports. ¿Sorprendidos? Esperad, aún hay más.

Imaginar el gasto de estas cantidades de dinero da derrames cerebrales…

Los derechos de la Serie A italiana (tres temporadas: 2015 – 2018) fueron vendidos en 2014 a Sky Italia y Mediaset por alrededor de 2835 millones de euros; Sky Alemania, ARD y ZDF pagaron en total unos 2500 millones para los derechos de la Bundesliga alemana entre las temporadas de 2013 y 2017.

Pero claro, también hay un buen número de clientes detrás de estas compañías: Canal+ Group tiene 15 millones por satélite, cable y TDT de pago, y Bein Sports, 2,5 millones. Sky Italia mantiene cerca de 5 millones de abonados, y Mediaset Premium, alrededor de 2 millones. Sky Alemania, por su parte, posee una base de unos 4,5 millones de abonados aproximadamente.

Y todos estos abonados italianos, ingleses y franceses hacen un coste mensual de media (ARPU, en la jerga profesional) de alrededor de 50 y 60 euros. En España, Movistar+ también tiene un ARPU similar, aunque solo disponga de 2 millones y medio de clientes.

Y bueno, amigos, repasemos los pasos que hemos hecho para comprar los derechos de la liga profesional de nuestro país:

1- Hemos creado una empresa de telecomunicaciones con la que la gente contrata el ADSL, el móvil y el fijo.

2- Después de unos años p’allí p’allá, hemos empezado una plataforma de televisión.

3- Como hemos visto que tenemos gente dispuesta a pagar, nos hemos colado en una subasta y hemos gastado millones en los derechos de fútbol de Primera División.

Pero, ¿por qué entonces Uriondo dice que el fútbol es ruinoso en España? Bueno, maticemos: lo era. Cuando Movistar+ era Digital+/Canal+ y no formaba parte de Telefónica, era una simple plataforma de televisión con paquetes algo caros que ofrecía fútbol por 20€ al mes.

Al no cumplir el requisito 1 que nos ha contado el tío de “Bricomanía” y gastarse cada año más pasta en los derechos, PRISA (la empresa propietaria) tenía más pérdidas que Concha Velasco en un anuncio de Ausonia.

Ahora, Movistar+ tiene una empresa detrás con suficiente capital financiero que puede soportar estas inversiones, al igual que Sky o Canal+. De todas formas, Mediapro (que se dedica a vender derechos para revenderlos a otras compañías, como hacía con Digital+) es el enemigo número 1 de Movistar+.

Telefónica ya rechazó comprarle la Champions, y ahora tampoco podría haber acuerdo entre las dos empresas. Pero, ¿y Mediapro? ¿Cómo es que participa en un sector tan ruinoso como parece ser el del fútbol?

A ver, Mediapro años antes podía asegurar su inversión, no por ser un Sky o Telefónica, sino porque compartía recíprocamente con Digital+ los derechos de la Liga y además los podía emitir (y rentabilizar, of course) por su canal de TDT de pago, Gol Televisión.

Sin embargo, los derechos de esta temporada de fútbol se los quedaba Telefónica (al adquirir Digital+/Canal+) y Mediapro se quedaba sin nada. ¿Sin nada? No, es broma, siempre ha podido y puede sobrevivir con la venta internacional de los derechos de la Liga, recibiendo millones de Sky o operadores de Latinoamérica.


Hablando de Sky, también se gastan dinero en hacer unas promos increíbles de sus canales. Como ésta de Sky Movies Disney.

Pues ante todo esto, puede que en otros países pagar por ver el fútbol sea algo habitual entre la sociedad y que eso justifique los elevados coste que pagan los operadores por los derechos, pero en España la gente es más de ir al bar. Así que Vodafone y Orange han sido muy listos.

Y también podemos deducir que el negocio de los derechos del fútbol es muy cabrón, ya que cada vez (en Europa) van siendo más y más caros a raíz de las tensas rivalidades en las subastas. ¿Y quién siempre sale ganando al final? La liga, sea española, inglesa, francesa, italiana o alemana.

Hay quien se queja de que un médico cobra menos que un futbolista al año. Cambiar esta situación es fácil: venta de los derechos para televisión de las operaciones quirúrgicas. Si “Cuerpos embarazosos” tenía audiencia, ¿por qué esto no? Creo que sería más educativo que ver hombres chutando pelotas a porterías… ¿verdad?

¿Por qué la TV de pago es mejor en Francia que en España? (IV)

Tras haber analizado la trayectoria de abonados, la paquetización y la historia de Movistar+ y Canalsat en sus respectivos países, vamos a finalizar esta saga de artículos sacando conclusiones para responder a la gran pregunta que da título a esta serie: ¿Por qué la TV de pago es mejor en Francia que en España?

Reflexionemos: cuáles son las causas

Como especificamos en el primer artículo, Canal+ fue lanzada en el 1984, antes que España y que muchos otros países europeos; esto la convierte en la primera televisión de pago en Europa. El sector audiovisual galo, por tanto, es el primero en experimentar este nuevo modelo de televisión, avanzándose así también en lanzar la plataforma de pago digital vía satélite (CanalSatellite Numérique).

La población francesa será la primera en poder disfrutar y, sobre todo, de acostumbrarse al acto de pagar por ver televisión. Gracias a ello, se convertirá en algo normal, en una necesidad básica más como la telefonía, el gas o la electricidad. Más bien dicho, provocará su asentamiento en la sociedad, como ya ocurrió en EEUU mediante la televisión por cable.

La creación de las plataformas de televisión de pago implicará la necesidad de dar luz a nuevos canales temáticos que cubran el máximo número de géneros. El problema fue rápidamente solucionado por los grandes grupos mediáticos galos, que se lanzaron a la producción de canales de pago al ver cómo un nuevo mercado audiovisual abría las puertas.

Finalmente, no se necesitó tanta inversión de las filiales de las majors para contribuir al crecimiento del sector, como Canal Satélite Digital sí hizo, encargando a los estudios americanos esa tarea y facilitando así la globalización de sus marcas también en España. Simplemente, se apostó por la producción nacional y local con AB Groupe o Lagardère Active, igual que Vía Digital con Mediapark o TVE.

Pese a ello, sí que existen bastantes canales propiedad de majors en Francia, pero no llegan al nivel de presencia de otros países europeos como España, Reino Unido o Alemania.

Otro factor importante es la estrategia comercial y la forma de vender la televisión de pago a los clientes. Canalsat y Movistar+ han tenido muchos cambios de paquetización durante sus años de vida. Aun así, la plataforma francesa ha hecho pocos (en eventos como el paso a la tecnología digital, la fusión con TPS, etc), no como Movistar+, que tiene un largo historial de ofertas y paquetes que ha comercializado durante su vida.

En cambio, Canalsat no ha reorganizado la comercialización tantas veces y siempre ha ofrecido el mínimo número de paquetes con el máximo número de canales en cada uno. Hace una paquetización progresiva, es decir, a partir de una base de canales, ir creando paquetes que sumen temáticas más premium. Que es precisamente lo que han hecho siempre las plataformas de toda Europa…

Oferta comercial de Canalsat en 2006.

Vamos a hacer una simulación: hay dos clientes, uno español y otro francés. Ambos quieren abonarse a una oferta de televisión vía satélite y van a ver cuáles son las respectivas opciones básicas en cada plataforma y país. Es el año 2006.

Canalsat ofrece más de 70 canales temáticos en su paquete de entrada, Canalsat Librement, por 20€ al mes, como se puede observar en la oferta comercial anteriormente mostrada. 

Básico del 2005.

Al crearse nuevos paquetes y ofertas el año 2006, se elimina el Básico. Lo más próximo que podemos encontrar son Canal+ Digital (23€) y Digital+ Familiar (42€).

Al crearse nuevos paquetes y ofertas el año 2006, se elimina el Básico. Lo más próximo que podemos encontrar son Canal+ Digital (23€) y Digital+ Familiar (42€).

Una oferta así de básica cuesta 27€ en Digital+ (40 canales). Pero claro, en 2006 se hace una renovación de paquetes y el Básico se elimina. A partir de entonces, si quieres pagar lo mismo, te dan 20 canales por 23€ en el paquete Canal+ Digital. Si quieres seguir viendo los mismos canales, están integrados ahora en Digital+ Familiar, que cuesta 42€. Ahora vas y lo cascas…

Oferta comercial de Digital+ desde 2003 hasta 2006, con todos los paquetes creados durante ese período.

Demasiados paquetes. Cuando Canalsat ha dado a elegir entre 2 o 5 paquetes simples durante toda su historia, Movistar+ ha llegado a ofrecer más de 10 paquetes diferentes. La excesiva diversidad, tematización y precio de los paquetes temáticos, que se han ido renovando muy frecuentemente, ha dado un aspecto complicado el hecho de contratar la TV de pago, alejando a muchas familias de abonarse a Digital+.

Movistar+ también quiso presentar en su día como Digital+ una paquetización temática: pequeños paquetes centrados en géneros específicos (documentales, series, cine…) que tenían sus propios precios y podían sumarse. Creado para dar un aspecto de “flexibilidad y mínimo coste” con sus paquetes reducidos ante la llegada de la crisis, fue otra reorganización que pasó sin pena ni gloria.

Y es que este problema  ya lo explicaba el ex-director de Canal Historia y licenciado en Administración y Dirección de Empresas, Diego Castrillo Ramos, en su tesis doctoral de la Universidad Complutense de Madrid:

 

Uno de los errores que a mi entender ha cometido Digital+ a lo largo de los últimos años, consiste en una confusa estrategia de “paquetización” de sus canales, ya que ha cambiado demasiadas veces su oferta de paquetes, confundiendo y en muchos casos enojando a sus abonados, a los cuales les ha sido muy difícil estar al día de estas nuevas ofertas de paquetes o promociones, y donde muchas veces se han encontrado pagando más por los mismos canales, que un nuevo abonado a la plataforma, u otro que se ha cambiado de paquete. La estrategia que se ha seguido de intentar obtener la máxima rentabilidad por cliente o ARPU (Average Return per User), y basándose en la misma, construir una oferta con forma de pirámide invertida, donde la base y la que debería ser la puerta de acceso a la plataforma, cuenta con una muy limitada oferta de canales, mientras que en la parte superior de la pirámide, y donde se ubica la oferta más atractiva y la mayor cantidad de canales, se ofrece a un precio mucho más alto.

(2012) “El impacto del video online en la industria de la televisión de pago de España y Estados Unidos: Un modelo comparativo“, Diego Castrillo Ramos.

Sin embargo, tanto en Francia como en España, Movistar+ y Canalsat han dejado de dominar la cuota de abonados y el sector de la TV de pago. Aunque es cierto que los operadores de cable ya los ofrecían mucho antes en forma de triple-play, el reciente auge de los paquetes convergentes es el responsable de este fenómeno, siendo una verdadera estrategia comercial que está funcionando.

Tras la llegada de la IPTV (televisión mediante Internet) en 2005, las ofertas que combinan servicios de telecomunicaciones con la televisión han convencido definitivamente a los clientes de agrupar todo en una misma factura y precio.

¿Pero por qué ha sido ahora con la IPTV y no con las cableras cuando empezaron a vender estos paquetes? Una causa es el tema de la cobertura: el cliente necesita estar en una zona cableada, un requisito que no siempre se cumple debido a que debe existir una gran demanda para ello, ya que la instalación no es barata.

La IPTV se transmite a través del ADSL (que llega a todas las casas gracias a las centralitas de toda la vida), y por fibra óptica, una tecnología que ya se está extendiendo a gran velocidad en España. Y otro factor es la unión de todos los servicios: en 2003, ONO ofrecía por 70€ solo el fijo, Internet y TV (3-play). En 2015, ya hay paquetes que unen el fijo y móvil, la banda ancha fija y móvil, y la TV (5-play) por 65€.

En términos generales, puede apreciarse que parte del crecimiento de la televisión de pago en los últimos años [en Europa] se encuentra en el impulso recibido por las ofertas empaquetadas. Esto se sigue del crecimiento experimentado por la televisión de pago usando tecnología IP, sobre todo, y el cable, que son las tecnologías que actualmente ofrecen ofertas de Internet, telefonía y televisión.

En España, esta última observación, conjuntamente con el estancamiento de los abonados y la tendencia negativa de los ingresos de la plataforma satelital, como se verá a continuación, hace pensar en una reorientación de este segmento de la televisión de pago hacia ofertas empaquetadas con otros servicios de comunicación.

(2011) “Competencia y Regulación en el Mercado Audiovisual en España“, Luís Cabral y Flavia Roldán.

La empaquetación total resulta en la desaparición de los casos en que el mismo usuario posee el contrato de móvil, del ADSL y de la televisión con varias compañías. Si alguien se da de baja o de alta en una compañía, se tratará de todos los servicios en conjunto, así que las empresas evitan más que nunca el descontento de sus usuarios. Y eso empezaba a ocurrir en 2005 con los operadores de EEUU:

– La paquetización de la oferta tendrá en el medio plazo otra consecuencia que en países como EE.UU. comienza a ser una realidad: la batalla por el cliente se traduce en un escenario en el que el primero que capta un cliente, se lo lleva todo: la telefonía, la conectividad de banda ancha y la televisión.

– El techo de penetración del 20% de la televisión de pago en España constituye una barrera importante para los nuevos servicios de TV-IP y vídeo digital. Esta barrera está basada en el hábito social que considera la televisión como un servicio gratuito, y por tanto mira con reticencia cualquier pago asociado a la misma.

(2005) “Televisión Digital – Grupo de Análisis y Prospectiva del Sector de las Telecomunicaciones“, Gaptel/Red.es.

El empaquetamiento es una característica en común entre Francia y España que se está llevando gran parte del pastel, pero la costumbre de no pagar por ver la televisión sigue siendo un obstáculo importante en nuestro país. En Francia eso nunca ha existido o existió durante muy poco tiempo, ya que vimos en el apartado “Abonados” que 7 de cada 10 hogares del país tenían contratado un mínimo paquete de televisión de pago.

La popularidad de las ofertas convergentes podría ser una oportunidad perfecta por aumentar la penetración de la televisión de pago en España, y así, situarla al nivel de Francia (si es que se puede, claro). Se potenciaría el consumo de contenidos por vía legal, ya que uno de cada dos internautas españoles descarga ilegalmente algún material audiovisual, cuando en Francia se trata de más de 1 de cada 4.

Mediante precios asequibles (como los 10€/mes que cuesta el fútbol en Orange TV), ofertas irresistibles (como los 10€/mes frente a los 50€ que vale el paquete total de Movistar+) y los tan queridos servicios VOD (Netflix, Wuaki, Total Channel…), puede que estemos ante la etapa del asentamiento y normalización en territorio español.

– ¿Todavía queda mucho camino por recorrer en España?

Tenemos espacio para crecer, lo cual es bueno, y además estamos en el buen camino. El crecimiento este año ha sido fantástico porque todos los operadores se han metido de lleno en la adquisición de suscriptores. Los canales siguen realizando una inversión muy fuerte en contenido y la calidad está mejorando. Estamos creando un servicio y una experiencia que no teníamos cuando yo llegué a España hace un año: estrenos pegados a la emisión en Estados Unidos, derechos más exclusivos y sobre todo un esfuerzo por conseguir los derechos lineales (emisión en directo) y no lineales (video bajo demanda). El suscriptor pide cada vez más a su operadora ese acceso bajo demanda a sus series favoritas. Y además, todo este esfuerzo permitirá también reducir la piratería.

(2015) “Entrevista a la directora general de FOX International Channels en España y Portugal, Vera Pereira“, Francesc Puig/La Vanguardia.

Conclusiones

Las diferencias entre el sector de aquí y allá se han producido por diversos factores:

  • Francia es el primer país en importar el modelo del “pago por visión” en Europa, provocando un asentamiento en su población como hábito social.
  • La producción nacional de gran parte de los canales de pago evitará el control total de los derechos televisivos por parte de las majors y crecimiento de la industria audiovisual francesa.
  • Las estrategias comerciales, basadas en la paquetización progresiva (paquetes que se van engrandeciendo con más temáticas) y no en una paquetización tematizada (paquetes especializados en ciertas temáticas que pueden sumarse entre ellos), es lo que diferencia a Canalsat de Movistar+. Eso ha producido que aquí se haya visto la televisión de pago como algo muy complejo de contratar.
  • Una tasa de piratería, no con tanta diferencia, pero sí superior en España.

Y las presentes causas que podrían augurar un próximo crecimiento de la demanda en el sector español son:

  • La revolución de las ofertas empaquetadas o convergentes, cuya suma de los servicios a un precio razonable puede incluir a la TV de pago.
  • La aparición de los servicios VOD, la nueva competencia contra la cual tendrán que luchar los operadores de telecomunicaciones a base de ofertas 5-play, para así convencer al cliente de contratar también su servicio de televisión.
  • La inversión de los operadores, tanto en el ámbito de crear nuevos canales (mediante producción propia o encargándolos a majors) como en el de adquirir más derechos (exclusivos o no) para mejorar su TV a la carta. Este aspecto será decisivo para la elección de un usuario: si pagar a un operador externo (Netflix) o al que ya tiene contratado (Orange TV).

Espero (y creo) que todo esto facilite a que algún día miremos con nostalgia este tipo de artículos y podamos disponer de una mejor industria de la televisión de pago, a un nivel parecido o igual al de Francia y otros países vecinos de Europa.

¿Por qué la televisión de pago es mejor en Francia que en España? (III)

En esta penúltima entrega, antes de sacar conclusiones a todo lo que hemos visto, tenemos que repasar la historia de abonados entre los dos países vecinos de los que hemos estado hablando a lo largo de los artículos.

Contexto social

Todos estos datos se dan en dos sociedades diferentes. Francia tiene unos 67 millones de habitantes aproximadamente, y un 97% de las viviendas dispone de un televisor. Un 68% de estos hogares está suscrito a una oferta de televisión de pago. Ese dato representa a más de 18 millones de hogares con TV de pago, de los cuales 11 millones, es decir, la mayoría recibe el servicio por IPTV (ADSL o Fibra). [Datos del primer semestre de 2014].

En nuestro país se agrupan 46 millones de personas. El 99% de todas las viviendas tiene al menos un televisor, y solo el 25% tienen contratada la TV de pago (5 millones de suscriptores al servicio). Las dos tecnologías más usadas son IPTV y el satélite (1,9 y 1,5 millones, respectivamente).

Todo esto nos demuestra que 1 de cada 4 hogares españoles con televisión recibe una oferta de televisión de pago, una situación parecida a la de Francia en 2006, pero nuestro país vecino ha evolucionado mucho, ya que actualmente en Francia 7 de cada 10 viviendas disponen de dicho servicio.

Los datos nos convencen de que en España, la población que puede ver canales de pago es, pese al crecimiento surgido recientemente, todavía una minoría. Sin embargo, en España y Francia se pagan dos precios cercanos. El ARPU (Average Revenue Per User, Media de Ingresos por Usuario) de Movistar+ se situaba sobre los 40€, mientras Canalsat cobraba 47€ de media por abonado a la plataforma. [Datos de 2012].

Comparación general

En el gráfico podemos ver la gran diferencia entre la aceptación y clientela de la televisión de pago entre un país y el otro. Entre 1999 y mediados de 2001, Francia y España parecen tener un crecimiento muy similar en cuanto a abonados en las plataformas de ambos países.

Sin embargo, a partir de 2001, se va produciendo una bajada gradual de clientes, que culmina en 2004 con 3 millones de abonados, un año después de la presentación de Digital+, cuando sufrirá un aumento hasta 2006, alcanzdo el pico de 4.400 millones.

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La crisis económica parece crear un pequeño bache en 2007, pero de forma gradual va remontando con un aumento de 600 suscriptores, aunque con otra bajada entre 2011 y 2013, la cual se recupera con una subida que se inicia este último año, debido a las ofertas de Movistar con sus paquetes 5-play, alcanzando los 5 millones de abonados (una cifra récord).

En Francia, el número de abonados casi nunca baja. Ya sea de forma lenta o brusca, siempre hay nuevos clientes en el sector. Desde 1999 hasta 2006, asciende desde 4 hasta 6,5 millones. Mientras aquí los aumentos se generan poco a poco, en Francia hay un crecimiento non-stop y a gran escala desde 2007 hasta 2014, que  supone una suma de 11 millones de abonados. Actualmente, aún hay franceses que se inician al servicio de pagar por ver televisión.

En resumen, se puede ver cómo se aumenta un 300% el número de abonados franceses desde 1999 hasta 2014. Por nuestra parte, a pesar de los múltiples altibajos en este período de 15 años, registramos un crecimiento del 100%.

Canalsat y Movistar+, mucho en común

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¿Pensábais que Canalsat agrupaba a la mayoría de los 18 millones de suscriptores franceses? Pues, para sorpresa vuestra, no es así. Aunque los dos países hayan tenido un desarrollo con gran diferencia en el sector, las dos plataformas satélites con marca “plus” han seguido un camino similar.

Los movimientos de Canalsat y Movistar+ son similares: van atrayendo nuevos clientes de manera tranquila y sin prisa. En el período comprendido entre 1999 y 2006, la francesa pasa de los 1.400.000 a los 2.500.000 clientes, mientras la española asciende de 800.000 a 2.000.000. En contra de lo que estaréis pensando, Movistar+ sube más que Canalsat: un 150%, no como su homónima francesa, que anota un 80% de crecimiento.

Si todo lo que sube, baja, la bajada debe ir a la misma velocidad que la subida. O eso creo viendo que Movistar+ sufre la desparición de 500 abonados desde el inicio de la crisis económica. Canalsat, de todas formas, todavía sigue sumando clientes, pero hasta 2009, cuando la caída es algo más fuerte: 700 suscriptores menos.

La caída de clientes de Canalsat es tan “vergonzosa” que desde 2009 (el inicio de ésta) el Groupe Canal+ ya no hace públicos el número de abonados como anteriomente hacía cada trimestre , según cuenta BFM TV. Este mismo medio atribuye este fenómeno a los atractivos paquetes básicos de televisión de las ofertas 5-play que ofrecen los operadores, la pérdida de exclusividad de sus canales premium (como Ciné+) y el aumento de precios, entre otros factores.

La tendencia de la empaquetación por IPTV

Tanto en Francia como en España, las ofertas convergentes de los operadores y sus precios competitivos provocan que la televisión de pago se contrate hoy en día conjuntamente con servicios de Internet y telefonía.

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España es uno de los países en los que se puede observar mejor esta tendencia del sector. El satélite (Movistar+) y el cable (Vodafone-ONO y cableras regionales) sufren un descenso de clientes, resultando que los abonados que se pasan a ver la televisión de pago mediante el ADSL o la Fibra (IPTV), ya sea con Orange o Movistar. Aun así, esto también provoca la incorporación de nuevos clientes que nunca se habían planteado contratar el servicio.

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La tendencia es más clara en este segundo gráfico que se basa en el sector de Francia. Aunque la bajada es más ligera en el satélite que en el cable (6 puntos menos), se puede observar el rápido crecimiento de la recepción de TV de pago por ADSL y Fibra, que pasa de ser una vía poco frecuentada a ser la principal forma de acceder a los canales de pago para 11 millones de personas, siendo el 60% de los abonados totales.

| Fuentes de información: CNMC, CSA, y para datos más concretos y/o difíciles de encontrar, Google.

In the next episode…

Conclusiones: resumimos todo lo que hemos visto, averiguando cuales son las causas y las consecuencias de que el sector de  la TV de pago sea mejor en Francia que aquí.

¿Por qué la televisión de pago es mejor en Francia que en España? (II)

En anteriores episodios, vimos qué historia compartían nuestro Movistar+ y el francés Canalsat. Dedicaremos la segunda parte a investigar qué canales, ofertas y precios tienen en común.

Podríamos también comparar las ofertas de televisión de los operadores de telecomunicaciones que venden paquetes 4-play en ambos países, pero no lo haremos ya que nos concentramos en las compañías que tienen la televisión de pago como única actividad económica. Otro motivo por no indagar en ello es por pereza, pero eso en un plano más secundario…

Paquetes

Antes de conocer los paquetes, tenemos que puntualizar algo muy importante. Por motivos legales, Canalsat no puede ofrecer en su oferta canales de la marca Canal+. La plataforma y los canales premium tienen sus respectivas ofertas comerciales, como debe ser, pero también pueden crear alguna ofertas conjuntas, como veremos más adelante.

En Canalsat nos ofrecen dos únicos paquetes: Panorama y Grand Panorama. Sencillo, ¿a que sí? Movistar+, en cambio, se basa en la construcción de tu propia oferta a partir de módulos: Familiar y los módulos Cine, Fútbol, Deportes, Series, y los súper-paquetes Premium, Premium Extra y Premium Total.

Panorama (el de la imagen) ofrece alrededor de 60 canales llenos de entretenimiento, deporte, información, contenidos infantiles, música y documentales. Grand Panorama, con 80 canales, añade a esta oferta diversos canales de cine especializados en géneros y públicos que veremos posteriormente. Aun así, se pueden añadir muchos canales, entre los cuales algunos están dentro de mini-paquetes opcionales, que rondan desde los 4 hasta los 13€: Mezzo (2 chaines), Option Adrenaline, Bein Sports…

Los canales de marca Canal+, pese a estar producidos por la misma empresa, deben separarse en otra oferta diferente debido a razones que he comentado antes. Les chaines Canal+ (“Los canales Canal+”, valga la redundancia), es un único paquete que integra seis canales (Canal+, C+ Cinéma, Sport, Séries, Family y Décalé). Como decían hace unos años: “Canal+ es más”. “Canal+ est plus”. En francés es algo obvio.

Movistar+ ofrece en su paquete básico unos 40 canales, en el módulo Series solo dos, en el Deportes unos cinco, en el de Cine ofrece seis, y el de Fútbol da para cuatro. Los súper-paquetes (no disponibles de contratar en la web) deben de agrupar en cuanto a 60 canales. En cuanto a opciones, van justos comparados con su homónimo francés: Playboy TV, Caza y Pesca, Canal+ Toros, Mezzo y poca cosa más.

Canales

Tras dar un vistazo, parece ser que en Francia no hay tantos canales de majors americanas (Warner, FOX, Turner, Viacom…) como en otros países de Europa. Precisamente en España las majors producen más canales que en territorio galo. Eso implica que las majors solo se dediquen en nuestro país vecino a distribuir películas y series.

Una major no tiene por qué dar los mismos contenidos en todos sus canales internacionales. Una serie puede ser adquirida por un canal diferente en cada país (Comedy Central UK, TNT España, Comédie+).

Aunque la distribución territorial de contenidos provoque el hecho de que en cada país pueda haber un contenido que se emita en un canal cuya major no lo produce (como ocurre en el Reino Unido con “Two and a Half Men” (Warner) en Comedy Central (Viacom)), en Francia el caso es aún más extremo. Al existir pocas marcas de majors en el sector, los contenidos no se suelen identificar con marcas internacionales (“Dos hombres y medio”, en TNT) sinó con canales franceses de géneros específicos (“Mon oncle Charlie”, en Comédie+).

Dejando de lado eso, se puede observar en su web una gran variedad de canales, pero ahora investigaremos las diferencias en cada ámbito:

Canales de entretenimiento: Syfy, MTV, Calle 13 y Non Stop People son algunos que compartimos entre los dos países. Eso sí, el tema de las majors no impide que tengan unos 16 canales de series y programas. Sin embargo, entre estos canales vemos la siguiente categoría que ofrece un género que aquí no tenemos en absoluto.

      

Canales de anime: Locomotion y Buzz fueron los únicos que tuvimos que emitían este género. Actualmente, el primero desapareció durante la fusión de Canal Satélite Digital y Vía Digital (aunque dos años más tarde cesara en Latinoamérica), y el segundo solo se dedica ahora a las películas y series de terror. En Francia disponen de J-One, Game One y Mangas, éste último emitiendo desde 1996.

Canales de deporte: Incorpora más que en Movistar+, donde la oferta es simplemente Real Madrid TV, Canal+ Deporte 1 y 2, los Movistar F1 y Moto GP, y el Canal+ Golf. Cinco canales ante los catorce (más los otros opcionales) de Canalsat, en los que puedes ver submarinismo, hípica, información contínua de noticias de deportes, snowboard, boxeo, artes marciales, surf… Gran fallo fue el de Movistar+ eliminar Eurosport de su oferta deportiva, cuando la plataforma aún estaba gestionada por Prisa.

Canales de cine: Si en algo nos parecemos es que los mejores canales de cine son de la marca Canal+. Y si en algo nos diferenciamos es en el número y diversificación de géneros.

Mientras aquí nos conformamos con Canal+ DCine, Estrenos, Acción, Comedia y DCine Español, allí cuentan con dos series de canales: los Ciné+ Premier, Frisson, Émotion, Famiz, Club y Classic; y los llamados OCS (Orange Cinéma Séries, en cuyo accionariado el 67% es de Orange y el 33% del Grupo Canal+): OCS Max, City, Choc y Geants, además de su propio servicio VOD, OCS GO.

Por otra parte, también hay canales de producción ajena a Canal+ como Action, Disney Cinema y el conocido TCM.

Canales de documentales: A parte de National Geographic y Discovery Channel, disponen de diversos de producción ajena, pero los mejores son los Planéte+ (producidos por Canal+). Está el principal, el dedicado al mundo marítimo (Planète+ Thalassa) y los dos restantes producidos en conjunto con A&E, ofreciendo sus
contenidos en Planète+ A&E y Planète+ CI. Es como una fusión entre Canal+ y A&E y Crimen e Investigación en dos respectivos canales. [Nota: A&E es propietario de CI].

        

Canales infantiles: En Francia sigue existiendo Cartoon Network y Boomerang (Cartoonito no está), Nickelodeon tiene además a Nickelodeon 4 Teen y Mon Nick Junior, y les gusta crear canales con nombres diminutivos: Piwi+, TiJi, y Gulli. Efectivamente, Piwi+ y TiJi están dedicados al público infantil preescolar.

Precios

En Movistar+, con 20€ por el paquete básico obligatorio (Familiar, con 40 canales), a partir de ahí puedes añadir los módulos Series (5€), Cine (9€), Fútbol (25€), y Deportes (20€). Tener todo estos canales más las opciones (60 canales en total) cuesta unos 80 euros.

En Canalsat, el paquete Panorama (60 canales) vale 25 euros, aunque solo 16€ en promoción durante seis meses. Su hermano mayor Grand Panorama (80 canales) asciende a 40 euros (25€ en promoción). Por otra parte, Les chaines Canal+ (seis canales) suponen 40 euros (25€). Las ofertas que combinan Les chaines Canal+ con Canalsat cuestan entre 65€ (30€) si se elige el paquete Panorama, y 80€ (40€) si se decide escoger Grand Panorama.

Por una parte, podemos decir en general que en España pagas más por menos canales, pero por otra parte, en Francia los canales premium de marca Canal+ cuestan mucho. Lo primero se puede justificar por el hecho de que las majors son las productoras de gran parte de los canales españoles y piden más dinero por abonado, y lo segundo se puede justificar porque Canal+ Francia tiene un mejor y preferente cuidado a estos canales.

IN THE NEXT EPISODES: 

Abonados: en este apartado vamos a repasar un poco la trayectoria de clientes en Canalsat y Movistar+ durante todas sus épocas, además de situarla en el sector general de las telecomunicaciones en sus respectivos países.